¿Quién abandona a una niña de tres años? O la historia de Mildred

Mildred llegó a Elsie Gaches de la mano de su padre. O al menos, eso creyeron las monjas. El hombre que trajo a la pequeña de 3 años hasta el centro huyó de repente, antes de que la trabajadora social saliera para hacerle las preguntas protocolarias. La pequeña Mildred se quedó sola en el suelo; sacándole la lengua al mundo y buscando a aquel supuesto padre con la mirada. Ya se había ido.

Como es de rigor en Elsie Gaches, un centro que acoge a 622 niños deficientes, Mildred pasó 4 días en la clínica. Cuando me enteré fui corriendo a verla. Una niña nueva. El staff del centro sólo me había dicho que era una niña hiperactiva, con Síndrome de Down y fea. A mí su carita de pez me parecía graciosísima. Pasaron un par de días y trasladaron a Mildred al cotagge de los más pequeños. Allí la vi feliz. Ya no llamaba tanto a su mamá ni lloraba quejándose en su propio idioma. Jugaba con Tommy, que es Down como ella y con Isabel que también es hiperactiva y la acompañaba en sus interminables idas y venidas por el pasillo. Una pandilla de tres.

El otro día unos padres desesperados vinieron a buscar a Mildred. La madre no paró de llorar ni un minuto y el padre tampoco. Hacía 26 días que la niña se había escapado de casa. Desaparecida. Buscándola día y noche habían encontrado el centro y desesperanzados se atrevieron a llamar. Allí estaba Mildred.

Lo triste de esta historia es que nadie sospechó nunca que la niña había podido escaparse. Ni aquel hombre que la encontró sola en la calle y la llevó al centro, ni las monjas, ni los trabajadores sociales… Con el aborto ilegalizado en el país la tónica habitual es el abandono. Aunque muchas veces la pobreza y la desesperación hacen que unos padres intenten apostar por un futuro mejor para sus hijos en centros como éste.

ALGUNOS DATOS

– Tenemos constancia de la existencia del Síndrome de Down desde el año 1500 A.C (Rogers y Coleman, 1994).

– Hoy en día en el mundo occidental son abortados 8 de cada 9 niños con Síndrome de Down ( en España representan unas 29.000 personas: 1 de cada 900 más o menos)

– Página oficial de la Asociación Down en Filipinas: http://www.dsapi.org/

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Ate María

Los más de 1000 niños del colegio que atienden las monjas en Montalbán (Manila) ensayan la celebración del día de las familias. Cuando he salido al patio por primera vez han venido corriendo a preguntarme quién era y qué hacia aquí. Me sorprende que hasta los más pequeños hablan perfectamente el inglés. Las profesoras de Primer Grado me han dicho después que los alumnos les contaban que había venido al cole una “especie de actriz o cantante americana”. Las sisters me aclaran después que para los niños filipinos todo lo que no es Filipinas es América, su meta. No existe nada más. Después de 400 años de colonización, España queda demasiado lejos perdida entre sus libros de historia o escondida en personajes como Dora la Exploradora(*dibujo animado de RTVE que también se emite en Filipinas).

Ahora que ya me conocen, aunque creo que siguen sin entender muy bien porque estoy aquí, me llaman: Ate María. El respeto que tienen los niños filipinos a sus mayores es impresionante. En cada familia los más pequeños llaman a sus hermanas mayores ate y a sus hermanos mayores cuya en señal del respeto que les deben.