Infancia en Filipinas

Hoy sólo quiero mostraros un pequeño aperitivo visual como parte de lo que será una de las actividades que haré con la Fundación Juan Bonal en cuanto vuelva. El título: Infancia en Filipinas. Merece la pena pararse a pensar en lo que trasmiten todos estos niños sólo con su mirada. Inocencia, esperanza, futuro…

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¿Quién abandona a una niña de tres años? O la historia de Mildred

Mildred llegó a Elsie Gaches de la mano de su padre. O al menos, eso creyeron las monjas. El hombre que trajo a la pequeña de 3 años hasta el centro huyó de repente, antes de que la trabajadora social saliera para hacerle las preguntas protocolarias. La pequeña Mildred se quedó sola en el suelo; sacándole la lengua al mundo y buscando a aquel supuesto padre con la mirada. Ya se había ido.

Como es de rigor en Elsie Gaches, un centro que acoge a 622 niños deficientes, Mildred pasó 4 días en la clínica. Cuando me enteré fui corriendo a verla. Una niña nueva. El staff del centro sólo me había dicho que era una niña hiperactiva, con Síndrome de Down y fea. A mí su carita de pez me parecía graciosísima. Pasaron un par de días y trasladaron a Mildred al cotagge de los más pequeños. Allí la vi feliz. Ya no llamaba tanto a su mamá ni lloraba quejándose en su propio idioma. Jugaba con Tommy, que es Down como ella y con Isabel que también es hiperactiva y la acompañaba en sus interminables idas y venidas por el pasillo. Una pandilla de tres.

El otro día unos padres desesperados vinieron a buscar a Mildred. La madre no paró de llorar ni un minuto y el padre tampoco. Hacía 26 días que la niña se había escapado de casa. Desaparecida. Buscándola día y noche habían encontrado el centro y desesperanzados se atrevieron a llamar. Allí estaba Mildred.

Lo triste de esta historia es que nadie sospechó nunca que la niña había podido escaparse. Ni aquel hombre que la encontró sola en la calle y la llevó al centro, ni las monjas, ni los trabajadores sociales… Con el aborto ilegalizado en el país la tónica habitual es el abandono. Aunque muchas veces la pobreza y la desesperación hacen que unos padres intenten apostar por un futuro mejor para sus hijos en centros como éste.

ALGUNOS DATOS

– Tenemos constancia de la existencia del Síndrome de Down desde el año 1500 A.C (Rogers y Coleman, 1994).

– Hoy en día en el mundo occidental son abortados 8 de cada 9 niños con Síndrome de Down ( en España representan unas 29.000 personas: 1 de cada 900 más o menos)

– Página oficial de la Asociación Down en Filipinas: http://www.dsapi.org/

Homenaje

 

Muere Gerardo Ortega, el número 142 en la larga lista de periodistas asesinados en Filipinas, que continua siendo uno de los lugares más peligrosos para ejercer el periodismo. El motivo: la verdad.

Ésta vez hablar de la corrupción de la administración local de Palawan en su programa de las 6 a.m. ha llevado hasta la muerte al locutor Ortega, más conocido como “Doc Guerry”. El periodista y veterinario de 47 años fue asesinado mientras compraba en una conocida tienda de moda. Acababa de finalizar su talk show matutino en el que habló destapando nuevos casos de corrupción y explotación de las riquezas naturales de Palawan. Una práctica que, por desgracia, continua siendo habitual en las administraciones locales de Filipinas. (FOTO: Inquirer.com)

Curayao

Curayao es una barriada pobrísima situada en Rodríguez, Rizal, al este de Manila. Todos los domingos las monjas de Montalbán van allí a dar catequesis a los niños, repartirles caramelos y hacer juegos con ellos. Más que nada, a sacarlos un rato del ambiente marginal del barrio. La población de Curayao supera los 900.000 habitantes. La mayoría vive en condiciones extremas. El asentamiento se formó cuando el Gobierno filipino decidió resituar allí algunos de los squatters (okupas) más pobres de Manila. La falta de agua potable es la principal causa de las constantes infecciones que sufren los niños. Esos mismos que tienen que abandonar sus juegos para hacer de papás y mamás a los 6 o 7 años. Recolectar basura o hacer de canguro para el resto de hermanos son algunas de las tareas que sustituyen su educación. La tasa de escolarización es miserable.

Al entrar en el barrio es inevitable fijarse en los niños correteando desnudos, la suciedad, la escasez, los perros…Y sin embargo, hoy domingo ¡qué felices parecen jugando al escondite ajenos a todo lo demás!

Ate María

Los más de 1000 niños del colegio que atienden las monjas en Montalbán (Manila) ensayan la celebración del día de las familias. Cuando he salido al patio por primera vez han venido corriendo a preguntarme quién era y qué hacia aquí. Me sorprende que hasta los más pequeños hablan perfectamente el inglés. Las profesoras de Primer Grado me han dicho después que los alumnos les contaban que había venido al cole una “especie de actriz o cantante americana”. Las sisters me aclaran después que para los niños filipinos todo lo que no es Filipinas es América, su meta. No existe nada más. Después de 400 años de colonización, España queda demasiado lejos perdida entre sus libros de historia o escondida en personajes como Dora la Exploradora(*dibujo animado de RTVE que también se emite en Filipinas).

Ahora que ya me conocen, aunque creo que siguen sin entender muy bien porque estoy aquí, me llaman: Ate María. El respeto que tienen los niños filipinos a sus mayores es impresionante. En cada familia los más pequeños llaman a sus hermanas mayores ate y a sus hermanos mayores cuya en señal del respeto que les deben.

Tráfico en Manila

un jeepny

Manila es enorme. En la carretera hay miles de coches, carricoches, furgonetas, bicis, carritos, scooters, motos con sidecar…todos intentando hacerse un hueco en una vía sin carriles. No es difícil darse cuenta enseguida de que aquí se conduce pitando, si vas en coche, y levantando la mano si eres peatón. Semáforos sólo los hay en las zonas más ricas.
La Commonwealth, una de las principales arterias de Manila, es una de las calles más concurridas por el tráfico del mundo y su tasa de accidentes por atropello iguala a las de China o la India (en general se calcula que al año mueren por atropello en el mundo unas 100.000 personas). Filipinas es un país de unos 94 millones de habitantes cuya mayoría se concentra en 2 núcleos urbanos: Manila y Quezon City. La cantidad de vehículos casi dobla esa cifra. La densísima polución que ello genera se nota en la garganta después de pasar 5 minutos en cualquier rincón de la capital. Al andar entre las calles de Manila lo habitual es llevar un pañuelo pequeño de tela para cubrirse la nariz y la boca. Niños pobres o de la calle suelen ofrecerlos en los semáforos a modo de los vende-clínex en España.

Proyecto

El trabajo periodístico que estoy llevando a cabo junto con la Fundación Juan Bonal consiste en dar a conocer sus misiones a través de la comunicación. Gracias al material que recopile durante mi estancia de un año conviviendo entre las monjas y los niños podremos mostrar al público la realidad de estos proyectos y su necesidad de financiación constante. Videos, imágenes, artículos en los medios, exposiciones y toda una serie de actividades que irán encaminadas a ayudar a los más de 1000 niños filipinos que cada día atiende la fundación.

La congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana desarrolla numerosos proyectos en todo el mundo: Ghana, Papua Nueva Guinea, Australia, Brasil, Colombia, Rusia. En Filipinas las monjas y su misión suplen la falta de atención para gente sin recursos. Allí desarrollan varias iniciativas entre las que destaca un centro de atención a más de 600 niños discapacitados, una clínica y un colegio para atender a las familias de la tribu de los mangyanes, un centro de nutrición y una residencia para ancianos entre otros.

Bienvenidos

Bienvenidos a Objetivo Sorribes. Empiezo a publicar tras la experiencia de un par de meses en Filipinas. La autorización del Gobierno para publicar las fotografías de los niños y algunos problemas de conexión por culpa del tifón Juan han hecho que me retrase un poco.

Este blog me sirve para daros a conocer parte de mi trabajo con la Fundación Juan Bonal. También publicaré algunas de mis colaboraciones periodísticas y las experiencias que viva aquí y me parezcan interesantes para hablaros de este increíble país asiático en el que voy a vivir un año.